Cáncer: Hábitos que aumentan el riesgo de padecerlo

El consumo excesivo de bebidas alcoholicas están relacionadas con el cáncer.

¿Quiere reducir el riesgo de cáncer? Las pautas actualizadas publicadas por la Sociedad Estadounidense del Cáncer (ACS, por sus siglas en inglés), en junio rara vez apuntan a algunos objetivos bien conocidos como:

  • Reducir el peso corporal
  • Comer una dieta saludable
  • Hacer ejercicio regularmente
  • Limitar el consumo de alcohol
  • Cuidar su entorno de vida como las claves para desbloquear mejor protección contra el cáncer

Estos objetivos pueden parecer sencillos, pero conceptos aparentemente simples, como “comer una dieta saludable” y cuidar su entorno de vida, se complican por conceptos erróneos comunes y enormes desafíos sistémicos.

En las pautas de este año la SCD (Society of Cancer Disease) recomienda evitar cinco comportamientos específicos. Muchos de los cuales parecieran saludables, pero se ha demostrado que aumentan en gran medida el riesgo de la enfermedad.

1- Cáncer: Baja la ingesta de carne roja

Se ha establecido que la carne roja podría influir en su riesgo de enfermedad cardiovascular. Pero ¿sabías que también podría aumentar su riesgo de cáncer?

En el año 2015 el comité asesor de pautas alimentarias el DGAC (Dietary Guidelines Advisory Commitee) señaló que niveles más bajos de consumo de carne roja podrían disminuir no solo los riesgos de algún tipo de cáncer. También de tener obesidad y diabetes tipo 2 en adultos.

La carne roja fue clasificada como carcinógeno humano “probable” por la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC) en 2015. Además la carne procesada se clasificó como carcinógeno del grupo I.

Estudios más recientes también han relacionado niveles más altos de carne roja, aunque esta correlación específica debe investigarse más a fondo. Otros estudios han demostrado que cambiar a una dieta mediterránea, rica en alimentos vegetales y baja en productos animales y carbohidratos refinados, puede contrarrestar los cambios en el DNA y ralentizar el desarrollo del cáncer.

Una alimentación que incluya vegetales y frutas es el primer paso para alejar el cáncer y tener un estilo de vida saludable

2- No dependas de los suplementos dietéticos para la nutrición

Si bien existe amplia evidencia que sugiere que una dieta saludable reduce el riesgo de cáncer, sustituir los nutrientes que normalmente se obtendrían de una dieta saludable con suplementos dietéticos parece tener el mismo efecto. Sin embargo, la evidencia disponible es demasiado inconsistente y poco confiable. Para hacer esa afirmación, de acuerdo con ACS, las resinas alimentarias son la mejor fuente de vitaminas, minerales y otros componentes bioactivos de los alimentos.

Si planea usar suplementos dietéticos para propósitos generales de salud, la mejor opción según la ACD es un suplemento multivitamínico mineral equilibrado. Este no debe contener más del 100% del valor mínimo recomendado de todos los nutrientes que contiene. En su nombre se puede encontrar una pista sobre el núcleo de los suplementos que están diseñados para complementar su dieta y no pretende reemplazar la nutrición de los alimentos.

Todavía más de la mitad de los adultos estadounidenses usan uno o más suplementos dietéticos. Eso está bien pues se beneficiará mucha gente, incluidas las personas que buscan prevenir la deficiencia de nutrientes. Es el caso de las mujeres embarazadas y las personas con restricciones dietéticas. Pero para aquellos que buscan reducir su riesgo de cáncer, una dieta saludable es la apuesta más recomendada.

3- El sedentarismo puede aumentar el riesgo de padecer cáncer

Los investigadores han estimado que las personas dedican más de la mitad de su tiempo a sus actividades laborales, de las cuales el 62% son sedentarias. Si bien la conexión entre la actividad física y un menor riesgo de cáncer está respaldada por poca evidencia, el tiempo sedentario se ha investigado recientemente como un factor independiente que contribuye al desarrollo del cáncer. Se necesita más investigación para sacar conclusiones. Pero evidencia moderada sugiere que un estilo de vida sedentario está asociado con un mayor riesgo de Cáncer de Endometrio, Colón y Pulmón.

Los adultos deben participar en ejercicios de intensidad moderada durante al menos 150 minutos a la semana. Si son  ejercicios de alta intensidad el promedio es de 75 minutos. Esto según las pautas del ACD. Es importante tener en cuenta que cualquier ejercicio es mejor que ninguno, incluso estar de pie mientras se trabaja en la computadora puede tener beneficios para la salud.

4- Cáncer: Disminuye el consumo de alcohol 

El alcohol es un carcinógeno humano conocido. Dentro del cuerpo, el alcohol se descompone en acetaldehído, una sustancia química que daña el ADN y evita su reparación. Este daño puede conducir al crecimiento excesivo de células, lo que a su vez crea tumores cancerosos.

La ACS recomendó eliminar por completo el consumo de alcohol. Sin embargo, para aquellos que no están dispuestos a hacer este cambio, la organización enfatiza que las mujeres no deben consumir más de una bebida alcohólica por día; y los hombres no deben consumir más de dos.

El cáncer no es el único trastorno que podría evitarse si se limita el consumo de alcohol. La presión arterial alta, las enfermedades hepáticas y la depresión se encuentran en la lista principal de riesgos para la salud según los CDC.

5- No ignores tu entorno de vida

El reconocimiento de la ACS de las barreras sistémicas para la prevención equitativa de cáncer es un elemento clave de su informe del mes de junio del año 2020. Si bien las prácticas saludables en su mayoría equivalen a una elección individual, las dietas poco saludables y la falta de actividad física pueden verse influenciadas por el entorno en que se vive.

Para algunos esto podría ser una opción. Para otros, podría deberse a que controlan los entornos de vida que no son propicios para el ejercicio. Es el caso de los vecindarios que carecen de opciones de bajo costo o gratuitas para hacer ejercitarse. A esto le sumamos la comercialización excesiva de alimentos ricos en calorías y bebidas de bajo valor nutricional. Estos son sólo algunos de los obstáculos que se interponen entre la población vulnerable y los hábitos efectivos de prevención del cáncer.

Individuos de bajos ingresos, grupos minoritarios y étnicos, personas con discapacidades y aquellos que residen en áreas con poco o ningún acceso. Los supermercados (que se han asociado con patrones dietéticos poco saludables) enfrentan estos desafíos en gran medida.

Estas son algunas formas en que puedes mejorar las circunstancias en tu comunidad:

  • Anima a los supermercados locales a almacenar alimentos más saludables.
  • Transforma los espacios vacíos en jardines comunitarios (donde sea legal).
  • Dedica más tiempo a cocinar que a comer afuera.
  • Aboga por un sistema de transporte que fomente caminar y andar en bicicleta.
  • Sé defensor de la educación física en la escuela.
  • Explora alternativas saludables al alcohol para ayudar a aliviar el estrés como el ejercicio, la meditación y nuevos pasatiempos.

La meditación ayuda a bajar el estrés, la ansiedad y es una forma ideal de reducir el riesgo de padecer cáncer, según los expertos.

  • Únete a los grupos de trabajo de la comunidad para ayudar a resolver problemas críticos que siguen sin resolverse.

Ref: Emy Liederman

Dr Isidoro Bronstein

Medicina Preventiva y Longevidad


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